SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUÍMICA - SINDROME SECO, ENDOMETRIOSIS ...

SINDROME DE FATIGA CRÓNICA - FIBROMIALGIA - SENSIBILIDAD QUIMICA MULTIPLE, ENDOMETRIOSIS Y OTRAS ENFERMEDADES AFINES E INVISIBLES A LA SOCIEDAD

Un sinfín de síntomas nos acompañan, además de otras muchas dolencias. Seguimos buscando, soluciones, respuestas, pero sobre todo ser tratados con respeto. Las consideran enfermedades invisibles y la medicina a menudo nos trata como tal. Por ello la comprensión se ha convertido en nuestro mejor aliado.

sábado, 15 de octubre de 2011

Médico y paciente de SFC


Puede parecer mentira que en una serie de humor, se explique de una manera tan gráfica y real lo que vivimos con nuestra enfermedad, en relación al personal medico que nos atiende, quizá por eso mismo he querido incluirla en el blog. Más de uno de nosotros le encantaría poder hablar abiertamente con nuestros médicos sobre los malos modos con que a menudo nos reciben. Sobre todo teniendo en cuenta que pocos titubean a la hora de hacernos sentir estúpidos… o majaretas como dice la protagonista de esta historia.
Seguro que os sentís identificadas con sus palabras…
Por supuesto; y en honor a la verdad, también tengo que decir que existen profesionales que intentan ayudarnos de verdad.


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martes, 11 de octubre de 2011

!No te curas porque no quieres!...


Reconozco que estoy hasta las narices de leer algunos comentarios, artículos e incluso libros sobre nuestra enfermedad que sólo consiguen hacerme sentir  fatal –y me cabrean bastante, la verdad- y es que van exclusivamente encaminados a  dejarnos muy clarito que estamos enfermos porque nos da la gana, aunque teóricamente no sea ese su objetivo, si no todo lo contrario. Animarnos a la milagrosa curación.

Si, me refiero a esos sensacionales documentos que afirman ME HE CURADO.

Voy a ser muy tajante en esta afirmación: Nuestras enfermedades son demasiado complicadas y van surtidas  de un buen ramillete de síntomas y dolencias afines como para que sea tan simple como decir:
"ME DUELE TODO…. O ESTOY AGOTADA"…

SIEMPRE a los típicos síntomas  de la enfermedad  acompañan otras tantas patologías cómorbidas.

(La comorbilidad indica que una condición medica, o sea una patológica, coexiste simultáneamente con otras, siendo independientes o no a estas y que al superponerse hace necesario disciplinas medicas y de tratamiento diferentes, ello otorga una complejidad añadida en el seguimiento del paciente)

Cuando alguien ante este tipo de enfermedades, un buen día descubre que ha encontrado la solución, que el problema principal estaba en ella misma  y que efectivamente se han curado. Que no queda nada de todo aquel sufrimiento vivido, más allá de un mal recuerdo. LO SIENTO...PERO NO ME LO PUEDO CREER.

Mi experiencia me dice que nuestras enfermedades son cajón de sastre de otras muchas patologías y en demasiados casos pacientes diagnosticadas, no tienen SFC o FM en absoluto. Que me perdone si en algún caso es así, y siendo primaria la enfermedad  pueda estar bien diagnosticada, lo aclaro porque yo misma no soporto que se generalice, pero es que siento en demasiadas ocasiones indignada con todo lo que tiene que ver con estas enfermedades, como digo, por el grado de rechazo que las acompaña y la necesidad de muchos de justificarla, como si fuéramos culpables de haber caído en sus garras.
Pues bien, yo misma he hecho cambios drásticos en mi vida pensando que ese era el freno que no me dejaba avanzar, el que amordazaba mi espíritu y mis ganas de continuar con mi existencia como una persona normal, pero a la postre tampoco me ha servido para quitarme de encima este pesado lastre que es la enfermedad. Muy al contrario, esta avanza cada día sin poder hacer nada por detenerla.

Si he de poner un ejemplo,  que mejor que el mío propio, aun en el hipotético caso de que el dolor y el agotamiento, síntomas más destacados desaparecieran, no estaría solucionado el problema, son muchas otras cosas las que dificultan mi vida y me impiden sentirme la misma persona de antes. (Puedes consultar mi informe medico  en este mismo blog). Me indigna, insisto, eso de que te digan: NO HACES TODO LO POSIBLE.  En mi caso están otros muchos temas que si son orgánicos y que no desaparecerán  por mucho que mejore la FM o el Sindróme de Fatiga Crónica, me apena comprobar mi deterioro físico que cada vez es más evidente, pero también el hecho de que a medida que el tiempo pasa la consideración  general de estas enfermedades no mejora desde el punto de vista médico, en estos momentos estoy de nuevo de baja médica  y me da una pereza terrible volver de nuevo a empezar con todo, sobre todo no me apetece en absoluto enfrentarme de nuevo al tribunal medico donde todo lo manipulan o lo relativizan. Tengo que buscar el diagnostico tan absurdo que me pusieron la ultima vez. Os aseguro que os echareis las manos a la cabeza¿Cómo no voy a estar harta de tanta farsa majadera y simplona?

Aclaro que los enfermos no tienen culpa en absoluto de que se produzca un error médico cuando son diagnosticados de una enfermedad que en realidad no tienen…!Faltaría más!  Lo que si estoy es convencida de que la mala praxis de muchos de los doctores que nos atienden (y me refiero a cualquier enfermedad que no sea totalmente evidente al primer diagnostico) es por no molestarse en buscar más allá, indagar para saber exactamente qué mal nos aqueja y tanto la Fibromialgia, como el SFC –más aun la primera- les sirve para quitarse de encima un enfermo molesto e incomodo, aunque de la misma manera cuando les interesa también la niegan, con lo cual el enfermo sigue vendido como siempre. Muchas veces me he sentido así;  y aun me siento en demasiadas ocasiones, que molesto, que incordió, que doy problemas. De hecho me ha pasado con varios especialistas, me han dado cualquier excusa para invitarme a no volver por su consulta. Indignante.

Toda esta súbita rabia mía viene motivada  tras leer algunas páginas  de un libro que no quiero mencionar por no ofender a nadie, y porque cada uno puede tener su peculiar y personal punto de vista, pero  con el que no estoy nada de acuerdo en sus afirmaciones, algunas de las cuales me parecen gratuitas –supongo que puedo tener yo también mi punto de vista ¿no?- en resumidas cuentas viene a decir que somos unos reprimidos y que nuestro mal radica única y exclusivamente en nuestra actitud ante la vida. Somos “diferentes” porque nos hemos desviado del camino, pero aun así no sugieren que la respuesta está en llevar una dieta rarísima, a la par que muy cara como panacea a todos nuestros males. Estas enfermedades parecen ser de ricos o de gente que se lo pueda permitir, no es mi caso, ni el de la mayoría de los enfermos, desafortunadamente. Para cualquier paso que queramos dar en pos de esta enfermedad necesitamos echar mano a la cartera, pero en la mayoría de casos las circunstancias personales nos condicionan y nos obligan a actuar de una u otra manera y no somos enteramente dueños de nuestras decisiones, por muy mal que nos encontremos física y mentalmente.
Nos dicen:
Cambios en nuestros hábitos...¿Realmente podemos? …
Médicos homeópatas que sigan métodos holísticos, pero sobre todo que te entiendan…
¿Realmente podemos?...
Dietas maravillosas  biologicas y  macrobióticas…¿Realmente podemos?
Calidad de vida…¿Realmente podemos?...
Todo absolutamente todo requiere un poder adquisitivo del que, como digo,  la mayoría no disponemos. Tampoco creo que sean soluciones milagrosas, estas.

Necesitamos de un tiempo que no siempre te puedes permitir, porque aun sin poder muchos de nosotros tenemos la obligación de trabajar todo el día, a pesar de saber que no tienes vida más allá de tu trabajo, porque tus fuerzas están al límite y no tienes ese necesario tiempo, ni esa posibilidad de cambio que te permita mejorar.
¿Acaso eso también es culpa nuestra ?

Creo que a algunos se les olvida que tenemos que comer y que muchos de los enfermos en el camino hemos perdido hasta la vida familiar que teníamos porque nuestras parejas acaban cansándose de que su vida haya cambiado tanto o que su falta de apoyo haya contribuido a que no logres mejorar, yo también  he pasado por un divorcio, como tantos de nosotros y con 40 años, una enfermedad y unos hijos que sacar adelante te quedas “Sola ante el peligro” (ante el  peligro de la enfermedad y de la resistencia física) y tienes que salir adelante, SI O SI, ya no por ti misma, si no por todo lo que acompaña tu situación  médica y personal.

Es por eso a estas alturas de mi vida, con casi 50 años, no tolero que nadie me diga que no me curo porque no me da la gana o que la respuesta a la curación la tengo yo. Me parece sobre todo, CRUEL.

Puedo admitir, porque sé que es cierto que existe un componente psicológico en estas enfermedades, es el pez que se muerde la cola, si te sientes mal anímicamente eso repercutirá desfavorablemente en tu armonía física y mental y que un estado mental enfermo puede provocar una enfermedad orgánica. Siempre he defendido el equilibrio entre la mente, el cuerpo y  el alma, pero sin extravagancias, ni  teorías sicodélicas, espirituales  y esotéricas,  esas no me aportan nada, más que líos a mi cabeza, ya bastante liada de por sí. 

Admito así mismo que hay un razonamiento lógico en que se debe abordar nuestra enfermedad desde un punto de vista global y que eso sólo lo hace la medicina holística, no la tradicional, que acostumbra a diseccionar cada síntoma para encuadrarlo dentro de un ámbito medico muy concreto y no es capaz de admitir que se tiene que tratar al paciente ampliamente y buscar el porqué de su enfermedad, en vez de aliviar unos síntomas y que ese paliativo sintomático, no conduce a nada positivo para nosotros, ni a larga, ni a la corta. 

Lo dejo aquí, habría mucho que hablar sobre el tema, pero con lo mal que lo estoy pasando en estos momentos por la endometriosis que padezco, teniendo a diario dolores horribles en los que me da la sensación que nadie cree, a veces por el mero hecho de padecer también Fibro, o que me digan que los dolores me los provoco yo por mi inestabilidad psíquica, así que el que me quieran inculcar que con un cambio de hábitos todos mis problemas desaparecerán me parece UN INSULTO. Una cosa es que podamos mejorar con una dieta baja en grasas o más natural, otra muy diferente que nos digan con toda tranquilidad que la curación esta en nuestras manos.

PD: Estoy plenamente convencida de que todos mis diagnósticos tienen un nexo de unión. Que nuestras enfermedades pertenecen a un cuerpo afectado de inmunodepresión, que es una enfermedad multisistémica y que por eso se ven afectados todos los sistemas de nuestro organismo.

CAMBIAR ES TU ELECCIÓN...Es una corriente muy extendida últimamente, aunque en parte sea cierto...Para algunas circunstancias y estados de tu vida...!Son sólo palabras! 

Tribunal Médico

En mi último post comentaba sobre la dificultad a la hora de conseguir una incapacidad permanente, ya sea total o absoluta. Después de lo sucedido en el último mes me doy cuenta que nada ha cambiado o puede que la crisis actual haya contribuido a poner el tema aun más difícil para nosotros, los que padecemos estas enfermedades invisibles.
Quería haber escrito esta entrada hace unas semanas,cuando sucedió,  pero últimamente me cuesta bastante ordenar mis ideas y pensamientos para después trasladarlos a un escrito medianamente entendible.  Intentaré empezar por el principio.
He estado 6 meses de baja laboral por diferentes temas médicos que se habían recrudecido o por presentarse nuevos problemas de salud. El caso es que sin esperar siquiera a finalizar las pruebas cardiológicas que tenía pendientes me dieron cita para pasar el tribunal médico, sinceramente estaba convencida de que esperarían a tener los resultados e iba medianamente tranquila, no estaba bien, ni física ni anímicamente (Pero eso a ellos que más les da). Total que preparé mis informes como siempre y me acompañó mi hija, también como siempre. El médico que me atendió ni siquiera  miro la documentación que llevaba, aun menos se la quedó, alegando que ya disponía de toda la información necesaria. Me dieron el alta  médica en ese preciso instante para reincorporarme a mi trabajo el día siguiente.
Me pregunto ¿De qué sirven todos los informes en contra de esa vuelta a tu puesto de  trabajo?  Sobre todo si tu doctora de la mutua -en la que confiabas- resulta que te miente y es ella misma la que te propone para el alta inmediata sin ni siquiera avisarte, muy al contrario, me da hora para la siguiente visita cuando sabe perfectamente que no se va a producir (Es una de las cosas que más me indignó, ese engaño innecesario).

 El evaluador simplemente me dijo (como las otras dos veces anteriores) que las patologías padecidas no son suficientes para solicitar una incapacidad permanente y que podía realizar mi trabajo sin ninguna dificultad. 
No pude aguantarme más e hice un comentario:
-Vaya, que hasta que uno no venga con los pies por delante no piensan hacernos caso, no?

Mi hija, me pidió que callara para no empeorar la situación, pero yo estaba tan crispada con lo sucedido, que no pude callar, sobre todo viendo aquella persona impasible que casi no se atrevía  a mirarme a la cara, acompañado de  una indiferencia total.
¿Cómo puede alguien que hace dos minutos que te conoce y sabe de ti, decidir si estás o no capacitada para seguir con tu trabajo de una manera optima?. A mí me gusta hacer bien mi labor  y sé que en este momento no puedo hacerlo.  Tengo grandes dificultades para caminar (debido a varias lesiones en tobillos y rodillas) o para ir en coche porque vivo fuera de la ciudad donde trabajo (por problemas de concentración, alerta y reacción) y concentrarme debido a los grandes dificultades cognitivas, que cada día son más evidentes. Entonces...


Definitivamente el tema de la incapacidad está muy difícil, lo único que espera la S.S es que nos demos por vencidos y dejemos voluntariamente el trabajo o sea que nos quitemos de en medio y dejemos de molestar. ¿De qué nos ha servido entonces a los enfermos el tremendo esfuerzo por llegar hasta aquí, si después tenemos que abandonar cuando no podemos más? !Me parece tan injusto!

Afortunadamente he vuelto en el mes de Julio, mes en el que sólo trabajo por las mañanas y después la empresa cierra por vacaciones,  pero en dos semanas tengo que reincorporarme al trabajo de nuevo y ahora en jornada de mañana y tarde. Soy totalmente consciente de que no podre hacerlo…YA NO.

jueves, 6 de octubre de 2011

Baja calidad de vida en el SFC

Este es un resumen sobre un articulo documentado apoyado con diferentes estudios y porcentajes que nos explica de una manera clara de la baja calidad de vida que tenemos los enfermos de S.F.C.



Hay evidencia de que los pacientes con el SFC tienen un nivel de discapacidad igual que los pacientes en la última fase del SIDA, que los pacientes en quimioterapia y que los pacientes con Esclerosis Múltiple. Si el SFC se llamara algo así como Enfermedad Neuroinflamatoria Crónica, entonces a lo mejor la gente lo entendería.

El vivir con el SFC es una experiencia “aplastante”, desde el punto de vista de la severidad de los síntomas y por la falta de apoyo y comprensión social. Las personas que tienen el SFC no reciben el apoyo que normalmente se da a las personas enfermas. Los pacientes se sienten abandonados y no creídos.

No sólo hay numerosas investigaciones sobre los aspectos biomédicos del SFC, también hay numerosas investigaciones sobre cómo esta enfermedad afecta a la calidad de vida de la persona que la tiene y de su familia. La primera investigación importante fue la del equipo australiano del Dr.Schweitzer en 1995. Este estudio encontró que las áreas más afectadas en la vida de las personas con el SFC eran las sociales: el aislamiento, la incomprensión y la pérdida del rol social (laboral, social, familiar).

Según los investigadores, la mala calidad de vida de las personas con el SFC sobre todo tiene que ver con los síntomas físicos extremos, como una fatiga aplastante, una fuerza muscular reducida, el dolor, los problemas de memoria y concentración, los problemas para dormir, la sensibilidad extrema a los olores, a la luz y al sonido. Todos estos síntomas dificultan actividades normales como el leer, el llevar a cabo una conversación, el ver la televisión, el cocinar, etc. La incertidumbre de estos síntomas crea grandes alteraciones en las relaciones sociales.

La calidad de vida de las personas con el SFC es peor de lo que se había pensado hasta ahora. Esta es la conclusión a la que han llegado los investigadores utilizando la escala de Calidad de Vida 100 de la Organización Mundial de la Salud (WHOQOL-100). Esta escala es más fiable y más reconocida que las anteriores. Esta escala mide 24 aspectos y están agrupados en seis categorías: salud física, salud psicológica, nivel de independencia, relaciones sociales, ambiente y espiritualidad. Las personas con el SFC, en comparación con los controles sanos, mostraron unos niveles de calidad muy inferiores en 22 de los 24 aspectos.

Las personas con el SFC tienen peor calidad de vida que las personas con cáncer, según un estudio masivo y de gran importancia del conocido equipo holandés de la Universidad de Nijmegen. Esto está directamente relacionado con el hecho de que las personas con el SFC no tienen reconocimiento ni apoyo de su entorno. Este estudio se llevó a cabo durante un año con 270 personas con el SFC, 150 personas que habían tenido cáncer de mama, 151 personas de baja por fatiga no relacionada con el SFC y con 108 personas sanas. Se utilizó la escala “Social Support List and Significant Other Scale”. Se observaron las reacciones negativas del entorno de las personas con el SFC, reacciones que no vivían los otros grupos del estudio. Esas interacciones (no creer a la persona, minimizar su enfermedad, tener- el enfermo- que justificar y explicar constantemente, etc), tuvieron un impacto muy grande sobre los pacientes con el SFC.

A largo plazo lo único que cambia es la relación del paciente con él mismo (porque aprende algo sobre cómo convivir con su enfermedad). Ésta es la triste realidad que ha mostrado el equipo de investigación danés de la Dra Andersen (una experta mundial en enfermedades infecciosas). Su estudio durante 5 años con 33 personas diagnosticadas del SFC (siguiendo los criterios Fukuda 1994) muestra que después de cinco años la incapacidad laboral aumenta y también el aislamiento social. Aumentan también los problemas para leer y las alergias. Sólo un participante (3%) mejoró durante el estudio.

El estigma social por padecer una enfermedad que tiene síntomas no muy aceptables como el cansancio, la confusión, el malestar general y la fluctuación imprevisible de estos síntomas, determina una mala calidad de vida. Esto lo ha mostrado una vez más el equipo canadiense del Dr. Kirmayer. En este estudio se comparó la calidad de vida de personas con el SFC con la de personas con Artritis Reumatoide, Síndrome del Colon Irritable, Esclerosis Múltiple y Fibromialgia. Los pacientes con el SFC tenían la peor calidad de vida.

Las personas con el SFC o con la fibromialgia tienen una peor calidad de vida que las personas con Esclerosis Múltiple o con Artritis Reumatoide. Esto es debido a la falta de reconocimiento social del SFC y de la fibromialgia.

Las parejas de las personas con el SFC también sufren, y la incertidumbre y los síntomas impredecibles causan mucho estrés dentro de la pareja. Este estudio muestra que las mujeres con el SFC que tiene más fluctuaciones en sus síntomas son las que menos apoyo reciben de su pareja.

Los médicos son gran parte de la razón por la que la calidad de vida de las personas con el SFC es tan baja. Así lo demuestra el estudio canadiense de Lehman y su equipo. Dicen que el que el médico no conozca el SFC y/o no crea al paciente con el SFC (el 36% de los pacientes investigados) hace que la calidad de vida del paciente disminuya significativamente.

Muchos médicos no muestran respeto ni son eficaces con los pacientes que tienen síndromes multisistémicos tales como el SFC o la fibromialgia porque trabajan con paradigmas que están anticuados. El autor propone que los médicos tienen que trabajar con empatía, respeto y comprensión con todos los pacientes, tengan la enfermedad que tengan.

Éstos son sólo unos pocos de los muchos estudios que existen sobre la baja calidad de vida de las personas con el SFC. También existen muchos estudios sobre la pobre calidad de vida en personas con la fibromialgia y algunos estudios sobre la calidad de vida de las personas con Sensibilidades Químicas Múltiples.
© LigaSFC 2007

martes, 4 de octubre de 2011

DOLOR con mayusculas

Hace mucho tiempo que empece a escribir sobre mi enfermedad, un día decidí unir todas esas palabras y convertirlo en un libro que habla sobre la enfermedad pero sobre todo, de los sentimientos que me recorren. No sé si alguna vez verá la luz, de hecho no esta acabado aun, sigue en un cajón a la espera de que sea capaz de darle termino, pero cada vez mi poder de concentración para escribir seguido y con sentido es menor. Uno de los capítulos trata naturalmente del DOLOR y parte de él dice así:
"Cuando nos adentramos en ese complicado mundo del dolor, deberíamos decir ante todo que es algo subjetivo, que cada uno lo expresa y lo siente de un modo diferente. Pero..¿Cómo demuestras cuanto te duele? Y...¿Como te duele? Pues eso es lo malo que no hay una marca, ni nada que justifique la intensidad de tu sufrimiento, lo cual va en contra de nuestra credibilidad, y el dolor se convierte en una duda, en un dolor bajo sospecha (como una vez leí), ese mismo que algunos tachan de exagerado, porque el dolor no se ve, ni hay modo de evaluarlo,  tan sólo se percibe de un modo personal y únicamente quien lo vive y lo sufre tiene consciencia de su poder. Es tu compañero diario, aunque no se vea, aunque nadie lo advierta y  ciertamente eres tu misma y en muchas ocasiones, quien no permite que nada delate su presencia..."

En una entrada anterior hice una introducción a propósito de una de las enfermedades que padezco y que actualmente es la que más que agobia y me hace sufrir, LA ENDOMETRIOSIS.  Es cierto que hace ya mucho tiempo que el dolor se ha adueñado de todo mi espacio, de mi cuerpo y mi ánimo, me refiero al  que me somete la Fibro y el SFC, ese que tanto conozco y reconozco como si formara ya parte de mi misma. Pero desde hace unos meses y con una inusitada insistencia el  dolor que me produce esta enfermedad en el abdomen no me deja vivir literalmente.
 ¡Es una pena!.. Esa es la primera sensación que me asalta, la impotencia al comprobar que no sólo nada cambia en mi vida si no que cada día va a peor  y nuevos síntomas aparecen para torturarme más aun, si cabe. Aunque es un dolor ya  conocido por mi, sus visitas eran eventuales y siempre coincidiendo con las reglas mensuales, ahora ya no, ahora se han instalado en mi cuerpo como un huésped con pocas ganas de abandonarme.  He podido localizar una especialista en endometriosis, ya que donde vivo no hay,  son pocos por lo visto los que se ocupan de este tema. Ya he tenido la primera visita con ella, necesitaba una segunda opinión de alguien que entienda y atienda a diario a pacientes con mi misma sintomatología  y que este acostumbrada a vivirla de cerca, es la única manera de que puedan ayudarte y la verdad es que creo que ha sido un acierto, me parece increíble que a estas alturas no conozcan, mejor dicho, no tengan claro como actuar ante una enfermedad como la Endometriosis, cuando me consta que la padecen un buen número de mujeres y muchas de ellas, como yo, no están tratadas y atendidas correctamente. No es la primera vez que me pasa, comprobar que no saben qué hacer conmigo, que me convierto en una paciente incomoda y molesta, pero sobre todo, es triste...Me entristece que todo este dolor que siento ahora no se pueda  medir y me refiero a dolor físico, por que el otro, el del corazón y el alma es puñetero, pero el físico, el que siente tu cuerpo, no se queda atrás. Este dolor renovado en fuerzas me despierta por las noches como mordiscos traicioneros en el flanco izquierdo de mi abdomen y se convierte en una diana a la que tirar al blanco, con furia y sin piedad. Me he convertido nuevamente en una farmacia ambulante y no salgo de casa sin cargar mis alforjas de analgésicos y antiinflamatorios para mitigar algo este dolor extremo que no se parece a ese otro al que estoy totalmente acostumbrada, como decía el de la FM y el SFC, con estos ya estaba acostumbrada a lidiar y me proporciona una tranquilidad, aunque parezca un absurdo, saber que son los de siempre, mis fieles compañeros no elegidos, esos que  tengo que soportar estoicamente, pero con los que ya había aprendido a convivir . En cambio con este nuevo calvario no sé como bregar...  
Mi nueva doctora me ha pedido una resonancia magnética pelvica, que me harán la semana que viene y estoy algo nerviosa por el resultado. Me dice que es mucho dolor a pesar de los tres quistes que me ha podido ver a través de la ecografía que me hizo, pero que no es suficiente, necesita más información, hay que saber si hay algo más, si existen infiltraciones ocultas o si el tejido endometrial esta asentado en otros órganos.
No sé por qué  razón estoy siempre mareada y a punto de caer al suelo, antes me pasaba porque siempre he tenido la tensión baja, pero ahora de repente, y de momento sin explicación, tengo hipertensión y mi pulso en reposo sobrepasa las 120 pulsaciones. No quiero darle más vueltas al tema hasta tener todas las respuestas…Bueno, eso de todas las respuestas será difícil, pero lo que no quiero es comerme más el coco. Seguramente esta entrada se debe a una necesidad de exteriorizar y compartir mis sentimientos actuales y sigue siendo una suerte tener una vía de escape, que en mi caso es la escritura. Supongo que debería dar las gracias por ello.